Buenos días, o buenas tardes, o buenas noches

Saludos. El presente blog busca funcionar como plataforma para dar un acceso libre y gratis a mi obra. Para quienes les interese pueden visitarlo periódicamente, pues semana a semana voy a subir nuevo material.
Se agradecen los comentarios y la difusión.

domingo, 14 de mayo de 2017

Cuadro en reposo 421



Esta primavera no florecieron los mirtos
y mi corazón envejeció diez años.

Los caballos permanecen sepultados bajo la escarcha
el eje de la órbita de mis ojos se ha movido
y la noche ha durado toda una temporada.
He gastado las horas de lluvia en cavilar sobre la muerte
trazar mapas en el corazón oscuro de la geometría egipcia
y describir los campos que se extienden ante mis ojos,
nuevas ciudades irrumpen sobre las calles
eclipsando las casas y la vida
el desamparo se propaga como la noche cerrada del bosque más salvaje
no hay viaje ni huida
pues las ciudades han edificado
dentro de los cuerpos cadavéricos de sus habitantes
-un modo de andar el tiempo muere
devorado por las fauces de lo que aún no nace-

La nieve ha cubierto los senderos
algo se abre bajo su manto
donde buscar el secreto nombre de las cosas
pero los talismanes han perdido su signo
y la espesura de la penumbra ha apagado la música de los colores
las personas murmuran a lo lejos
frágiles ante la transparencia

:Todos estamos solos en la muerte
buscando ese viento que arrastra la lluvia de la infancia
con el aroma a Mirto que acaba de florecer.



jueves, 4 de mayo de 2017

Canto del desahucio



Dejad de esconder la cara
en ese pútrido cuadro en reposo
la confortable niebla alógena
inunda las casas de humo de defecación.

Es tiempo de coger el martillo
golpear el reflujo de concreto
cubrir el rostro con la miel de los gusanos
fructosas mermeladas de los sepulcros.
Hacer la señal olvidada con los dedos
esa sincrética piel
que no cabe más en el cuerpo.

Quebrar la puerta roja
donde se abra el silencio
un silencio tan bellamente azul
como solo puede ser la ausencia.

Un tiempo hubo en que los bosques
recibían los ríos de vinos
y la tierra arrojaba sus vapores aromáticos
mas la complacencia del hipnotismo
ha hecho rebuznar donde había canto.

El gran martillo luminoso
abre la noche plateada
habrá lluvias sobre las lluvias
un barniz que nos inunde
hasta que no haya más rostro

Coged este signo
que respira su transparencia
el precipicio
no puede ser más escabroso que todo esto.




martes, 2 de mayo de 2017

Cuadro en reposo 764



Sé que es tiempo de despertar
de cruzar el umbral a oscuras
porque todos quieren que vayas
hacia algún lugar inexistente.

Es hora, la ciudad no espera
los verdugos llegan antes que los jueces
y la vida es un conjunto
de pasillos y escaleras oscuras
húmedo camino hacia el patíbulo.

Es el instante
siempre es el instante de hacer
pero déjenme acá
en esta ensoñación
en este luz de vela.

Largas procesiones
siguiéndose a ellas mismas
un lento descenso
de ojos idos
hacia algún lugar
que los saque de sí mismos.



Epitafio CV



No dejaba de llorar y llorar
con la ilusión de que sus lagrimas
apagaran la llama de su vida.


sábado, 22 de abril de 2017

Cuadro en reposo 22



Las mañanas son más heladas
el fuego es solo cenizas
y la casa se llena
de todo aquello ausente.

Ninguna luz se cuela desde las habitaciones.
Las promesas que habrían de llegar
te llevaron a la muerte con los brazos abiertos.



viernes, 21 de abril de 2017

Cuadro en reposo 15



Ángeles huérfanos
miran al fondo vacío del firmamento
el camino azul del arcoíris.
Ángeles bastardos
merodean por el bosque de tu cuerpo
mordisquean los pies desnudos
como ratas cortando el hilo de la vida.

Hombres hambrientos devorados por el hambre
El jardín desgajándose capa por capa
Musgo ardiente
El barro abrasando la carne
Cuerpos desahuciados
arqueando su esqueleto hasta consumirse.

Ángeles huérfanos
cantando en los portales de los bares
la balada de lo que no retorna.
El sino de la infancia
sangre de la sangre
evaporada por los pasillos de la casa.

Las estrellas también mueren sobre tu mano
trazando el sendero
por donde la sangre del ciervo se pudre
incluso el animal más hermoso
no ejecuta un canto
mas deja una huella de excremento mientras desaparece.
Procesiones de moscas han de guiar tu paso.




lunes, 17 de abril de 2017

Cuadro en reposo 65



Se muere o vive por pequeñas cosas
por su suma que aletargan la sombra
como el camino hacia el patíbulo
así se ordena tu vida
y al llegar a la plaza abierta
tomas inútiles precauciones.

Nunca vestir la ropa de un muerto
Nunca usar una máscara ajena
cosas que dejen de ser de tu uso
y comiencen a usar tu cuerpo.

Si giras en medio de la niebla
esta no desaparece
tú te vuelves niebla.
En lo profundo de la casa
quedas como una música tenue
pequeña esfera que nunca cae
ajena al mundo
indiferente al trueno
indolente ante el relámpago.

Un poco de aire hace mover tus labios
a penas un balbuceo
una burbuja de saliva que promete acabar el silencio.



sábado, 24 de diciembre de 2016

Epitafio L




Atrás ha quedado la nieve
los arboles pálidos por la ceniza
el potrillo herido en los alambres de púas
tu nombre en los obituarios
el fuego de tu sexo.

Atrás ha quedado el silencio
: ese dios del sentido.
Atrás ha quedado la lluvia que nos sorprende
desnudos en la playa.

Ya cierro los ojos
en esta habitación blanca.
Veo las mascaras rojizas
la luz colarse por las ramas del abedul
un bosque dentro de otro bosque en sus hojas
la ola de los días
acabar sobre la lengua en el paladar.




viernes, 16 de diciembre de 2016

6




Quisiera ser el coordinador de esas aves
que con su aleteo oscurecen el cielo
y obligan a detener la lectura en esta habitación.

La contemplación de tus rasgos cesa
los ojos ven en la memoria
un blanco tintineo de agua.

Las aves giran hacia su revés
y el día nos regala su lluvia
el silencio de los grillos adormecidos
el olor húmedo de la hierba
que guarda como un manto toda la historia
las banderas ensangrentadas
los cadáveres olvidados
el desconsuelo de alguna ventana lejana
donde la lluvia
obliga a detener la lectura
de la carta fúnebre.

Los ojos se cierran
y se puede ver como una claridad sobre el rocío
el cadáver, hundido en la frescura de la hierba,
con su expresión de espanto
desfigurada por las mordeduras de las ratas.



jueves, 8 de diciembre de 2016

Epitafio 589




Un nuevo día en la calle
que ha sido otra derrota
las luces de neón ya inundan la ciudad
y no hay paraíso ni jardín
donde la lluvia nos devuelva la infancia.

Querían que seas algo que no puedes ser
por eso saltaste al otro lado de la vida
entre la miseria y el desahucio
estatuas de yeso descascarándose
tu vestido roto manchado de sangre
la felicidad es una época lejana
hundida en el mar del olvido.

Un poco más abajo
tu cuerpo se llena de los colores del encierro
la penumbra que a tu andar deslizas
quietud, quietud
la sangre te llama
no escuches la música del cuchillo
altura en la cornisa de tus ojos
mas no preocupes
todos habitamos en estos tiempos un precipicio.



sábado, 12 de noviembre de 2016

La luz rota.



No es el rojo
Ni el azul
Ni mucho menos el amarillo
No es el armario vacío
Ni la despensa llena
De cucarachas
De ratones bajo la cama
No es el blando
Placer del cigarrillo
No es la astucia
Ni la estupidez
No es la olla llena
Del vecino
Y el estómago vacío

Es la incansable luz
Que se cuela por las cortinas
El sonido de patrullas
Y las bocinas
Y los motores que explotan
El lento desgaste de la piel
Y la sutil pérdida de la vista
Es la soga
Que se corta
Mordida por las ratas
La que me corta el sueño
Y que me despierta
A las 4 de la madrugada
Sin saber en dónde.



martes, 8 de noviembre de 2016

Epitafio 763



Desciendes un escalón a la vez,
más abajo los dados no han sido lanzados,
habrá descanso cuando nos diseminemos en gusanos.

No apures el paso
el descenso no es cosa de un día.
Ya se abre la vida
como un callejón sucio,
nuestra historia
no es más que una taza despedazada en la acera
no insistas en componer sus formas
es inútil buscar un sentido
recolectar fragmentos.

Ya vamos a llegar a ese lugar
donde la lluvia sea como la infancia
un árbol seco
bajo cuya sombra jamás descansamos.



jueves, 3 de noviembre de 2016

Epitafio 8389



El recuerdo vuelve a dar nuevamente los mismos golpes
como un boxeador los recibo con entereza,
mi orgullo me impide cualquier emoción,
salgo de la escena con la dignidad del guerrero
y bajo mi preciado icono derramo una lagrima.
El tiempo ha pasado y las manos me tiritan
me cuesta arrodillarme en un rezo
y los cánticos se han vaciado de todo significado.

Vivo con personas cuyos rostros no reconozco
y he comenzado a temer a los espejos
malos sueños me persiguen
pero no son míos, es otro el que los ha vivido.
Me aterra salir de esta habitación y perder el camino de regreso
aunque la idea de un accidente fortuito me parece confortable.

El tiempo ha perdido su mesura
y cada instante porta un infinito.
Lo atroz del noticiero me divierte
como una historia de ficción que transcurre en una mente enfermiza.



miércoles, 26 de octubre de 2016

Rutas




I

Los objetos pierden su objeto.
Pero aún la lluvia humedece la flor
y la flor se deshoja al viento.

II

El afuera es otro espejo
pero aún jugamos a reinventarnos en un afuera
que no deja de ser este adentro.

III

La velocidad de los días
se contiene en la contemplación
de las aves que entrevuelan los árboles.

IV

Los ojos se abren y cierran
con el breve sonido
de la lluvia sobre el charco.

V

Bajo la lluvia, un ave
persigue la primavera
y sueña volverse lluvia.

VI

La nave que avanza junto al atardecer
deshace el mar en pequeñas olas
que arrastran mi cadáver: todo es noche.

VII

La escarcha cubre el pasto
cual ángel le revitaliza
y vuelve al viento, siempre al viento.

VIII

La lluvia toca sus notas
sobre el cántaro lleno
de universo.




martes, 25 de octubre de 2016

Muestrario 573



La repetición, otra vez la repetición
luces intermitentes que marcan el compás del tiempo
la respiración acelerada
los zapatos desatados
y un tintineo en la mandíbula
imágenes rehechas de algo ya rehecho
viviendo de fragmentos
en una época en que la evasión de ella es su signo más propio
sólo tenemos preguntas en un gran fondo blanco.

Cuerpos que avanzan metódicamente como una procesión
mas sólo los animales velan a sus muertos.

El azul periférico como un botón descocido
nácar y cristalización
viruta y agua de lluvia.
Estar asqueado es un signo favorable
arrastrado a estos horarios e instituciones,
en la periferia azul
hay hilos que cierran el laberinto
y arboles
y silencios
y ningún espejo
ningún espejo.



sábado, 15 de octubre de 2016

La extensión del espejo




La navaja con caparazón blanquecino,
color hueso,
surge completa como una extensión de mi mano
su hoja cual espejo
va viaje a viaje
junto al azul tormentoso del mar
transporta naves que se ondean en el oleaje
y aves que huyen de su peligrosa tarea
en sus movimientos se introduce
lentamente a través de la corteza.

La costa se llena de amargos viajeros
que encallan a tierra firme
mientras las naves se deshacen.
La navaja sigue su faena
inmersa ve en sí misma
el camino hacia la noche.

Se tiñe de la luz última
que desde el mar estalla en su hoja.
La luna se adueña de su labor
y la savia que escurre toma un color a sangre.

En la penumbra
la perfecta silueta ya forjada
comienza a volverse tosca
los dedos y la madera se confunden
entre un plateado fluir
que llena los rasgos.

Bajo la oscuridad absoluta
ambos nos parecemos
con un tono metálico
mi cuerpo se pierde
y la filosa huella de la luna
desdibuja
esculpe
                        fríamente mi rostro.